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Alumno francés en Chile: “Siempre encontré una mano que me ayudó, fuera profesor o alumno”

Destacando el alto nivel académico de la universidad y la calidez humana de los chilenos, este estudiante galo de Doble Titulación nos cuenta su experiencia después de pasar seis meses estudiando en nuestro país.

“Llegué a Chile a principios de agosto y la verdad es que conocía casi nada del país. Había visto unas fotos y escuchado un poco de los paisajes maravillosos que puede brindar de norte a sur, pero llegué con una mente muy abierta para descubrir más de la cultura y de lo poco que sabía”, asegura Christophe Hanne sobre su llegada a Chile.

Ya al momento de finalizar sus estudios, nos cuenta que el primer criterio para elegir nuestro país como destino fue el académico: “Quería hacer una doble titulación y al ver que mi universidad Kedge Business School me lo proponía en un país de Latino América, aproveché la oportunidad. Posteriormente vi -gracias al sitio web- una serie de informaciones que me confortaron en mi decisión: la belleza de los campus, la solidez institucional y la amplitud de actividades propuestas para el desarrollo estudiantil, entre otros”. Todas éstas fueron las razones que lo hicieron convencerse más de tomar el avión y venir a estudiar a Chile.

Sobre su programa de estudio, Christophe destaca el hecho que sea un semestre presencial y un semestre online, lo que le permitía seguir con sus ansias de viajar. “Eso fue un criterio de selección que también me afectó mucho en el sentido de que me permitía desarrollar mis capacidades profesionales en cualquier parte del mundo”.

Muy rápido, viviendo en Chile, se dio cuenta que podía aprovechar el tiempo para quedarse a vivir una experiencia única y así fue. “Lo hice porque me adapté muy rápido, con la ayuda de la Dirección General de Desarrollo Estudiantil (DGDE) y de la Dirección de Relaciones Internacionales. El hecho de vivir el 18 de septiembre en una fonda; aprovechar las clases de baile propuestas, ir a un parque de atracción cerrado para nosotros, viajar con sus consejos a mano… ¡fueron tantas cosas que pude hacer gracias a su ayuda!”, exclama agradecido.

Una mano amiga
Si hay algo que destaca este estudiante europeo, es la amabilidad del chileno. “Eso es una cosa que me gustó mucho de Chile, el hecho de tener siempre una ayuda o un respaldo para descubrir con más profundidad el país. Por supuesto, conocí a gente afuera de la UNAB y es una cosa que pude notar del país: la acogida, y más allá, la hermandad, es una característica que se encuentra con mucha facilidad en Chile”, destaca.

En cuanto a las clases en el Master en Internacional Business, cuenta que le encantó ver la calidad del programa y la entrega de los profesores. “Los compañeros y docentes siempre estuvieron presentes con la voluntad de mostrarnos lo mejor. Aprendí mucho en este sentido”, agrega.

Las diferencias entre Chile y Francia, según Christophe son muchas. “Lo que más me llamó la atención es la mirada con la cual se toman las problemáticas puestas. Se ve sobre todo en la enseñanza que se nos propone y lo veo como una riqueza extremadamente grande, en la medida en que se aprende a profundizar sobre las realidades de un espacio, antes de poder entender su mirada hacia otro. Siempre me acordaré de esa frase que me hizo mucho sentido acá y que dice que hace falta mirar profundo para lograr ver lo simple…” reflexiona.

¿Recomendarías Chile? le preguntamos. “Recomendaría Chile de todas maneras, por todo lo mencionado y también por la flexibilidad que entrega el programa y además por la calidad de la enseñanza, que se expresa realmente en las clases que tenemos”.

Finalmente, el estudiante nos cuenta que se quedó trabajando en Chile. “Me quedé, porque pude encontrar mi práctica de fin de estudios en una iniciativa de la ONU que funciona bajo el alero de la Universidad Andrés Bello. La suerte que tengo es que eso me ha permitido también comprometerme un tiempo con la Universidad y saber más de ella, de sus acciones, de su notoriedad a nivel nacional y de su funcionamiento. Por lo tanto, mi experiencia es muy valiosa y enriquecedora”.

“Suelo decir que el viento me llevará donde lo quiera. Espero sinceramente que sople en la dirección de Chile después de que regrese a Francia una vez que pasen estos seis meses”.

Christophe